Escucharlos
Pero bueno, Marta tenia que trabajar y necesitaba la ayuda de su madre. Mientras cerraba la puerta, Pedro, el menor, se saco los zapatos de dos patadas. Terminando de cerrar la puerta, enfadada, dejo la cartera en el piso, recogio los zapato del porche y se los puso a su hijo, mientras este pataleaba, gritando
- No quiedo irrrr, quiero dormirrrr....
-Pues tienen que ir, mama tiene que trabajar...
Elena y Juan se unieron al berriche. - Estamos de vacaciones, la abuela no nos deja ver comiquitas, tenemos sueño...
La paciencia de Marta llego a su limite, señalando el carro les grito
- Montensee!! Ni una palabra mas!!
Juan y Elena no si hicieron rogar y corrieron al carro, montandose en el asiento trasero. Pedro, sin embargo, tomo a su madre de la mano y dijo
-Mami...
-Mami nada! - Contesto Marta, al mismo tiempo que lo jalaba hacia el carro - Ni una queja mas, ni un ruido de ninguno de ustedes, si alguno habla, juro por Dios, boto el nintendo en la basura!!
Nunca tuvieron un viaje tan silencioso. Pedro miraba a su madre con cara de preocupacion, pero no hablo. Un poco mas calmada, ya llegando a casa de su mama, Marta se arrepintio. "La verdad es que es temprano para ellos... y mi mama que no los deja ver Tv..."
Al llegar a la casa de la abuela, Juan y Elena se bajaron rapidito, diciendo "cion, mami". Pedro, se volteo y pregunto quedito
-puedo hablar ahora, mami?
y Marta, orgullosa de que su bebe hubiera aprendido tan rapido a hacer caso, le contesto amorosa
-Si mi amor, dime
-Dejaste la cartera en la puerta de la casa